Teoría de sistemas y ping pong: Una entrevista a Giancarlo Corsi

Felipe Pérez-Solari: Profesor, primero quisiera darle un millón de gracias por brindar esta entrevista a Sistemas Sociales.

Giancarlo Corsi: Muchas gracias a Uds.

 

Felipe Pérez-Solari: Usted es uno de los sistémicos más reconocidos en lo que al sistema educativo refiere[i]. En mi primera pregunta quisiera rescatar el principio de auto-implicación (lo que distingue un observador también lo describiría a él) y acoplarlo a la enseñanza de la teoría de sistemas. ¿Cómo observa la manera en que la teoría aplica su propia descripción del sistema educativo a sus formas de enseñanza?

Giancarlo Corsi: La teoría tiene el problema de todas las teorías complejas, esto es, que son al mismo tiempo muy difíciles y muy simples. Se puede encontrar un caso semejante en la matemática. Esta tiene el lenguaje más simple del mundo, pero su enseñanza es un problema. Por ejemplo, tienes algunos institutos en el mundo dedicados exclusivamente a la didáctica de la matemática. Pasa muchas veces que hay jóvenes que aprenden, pero llegan a un punto en que ya no pueden más, se bloquean. La matemática no tiene nada oscuro, pero eso sucede. Esa puede ser una primera aproximación a la pregunta. En mi caso personal, no sé si será un poco presuntuoso, pero nunca tuve problemas para aprender teoría de sistemas (ríe).

De parte del docente se necesita, obviamente, una comprensión profunda de la materia. Sólo ahí es fácil. Muchas veces se comete el error de comenzar definiendo los conceptos. Jamás comenzaría una clase diciendo “la autopoiesis refiere a que los elementos del sistema…”. No, nunca comenzaría de esa manera. Siempre voy dando ejemplos, casos absurdos, casos normales y siempre mirando cómo los estudiantes me miran a mí. Claro que siempre hay estudiantes que dicen “no”, “me cuesta entender”, pero eso, por supuesto, pasa con todas las teorías. Asimismo, los que enseñamos teoría de sistemas en el mundo somos bastante pocos.

 

28826Felipe Pérez-Solari: También quisiera preguntarle, Profesor, por el Glosario sobre la Teoría Social de Niklas Luhmann (GLU) (1996). Con este libro varias generaciones de estudiantes han logrado hacer más llevadero su aprendizaje de la teoría de sistemas. Personalmente, me resolvió muchos problemas y no hay nadie de mi generación que no lo haya tenido a mano mientras leía cualquier texto sobre la materia. Quisiera que me contara cómo nació la idea de hacer un libro como ese.

Giancarlo Corsi: La idea de ese libro nació a través de un colega de la Universidad de Urbino. Hablamos de casi treinta años atrás. Elena Esposito y Claudio Baraldi, los otros co-autores, éramos bastante jóvenes y entusiastas. Nuestra idea no era hacer una introducción de quinientas páginas, sino hacer algo para que los estudiantes resolvieran sus dudas de manera rápida. Así nació el GLU. Un libro pequeño sin ningún tipo de pretensiones.

Recuerdo que un día estaba jugando fútbol con unos colegas de Bielefeld, no recuerdo bien si fue el 89’ o el 90’. De pronto un amigo llega corriendo y gritando: “¡Giancarlo!, ¡Giancarlo!”. Me acerqué y me dijo: “Die Welt publicó una reseña del GLU!”. Yo me dije “pero ¡cómo!”. Yo soy italiano, el libro estaba en italiano… pero bueno, pasaron un par de semanas y nos llamó la editorial Surkhamp para solicitarnos los derechos en pos de realizar una traducción al alemán[ii]. Después de ello, se tradujo entre otros idiomas, al español y al japonés. Ahora esperamos una próxima traducción al coreano. Me parece que el libro efectivamente hace la diferencia al no construirse como una introducción, sino mediante definiciones muy breves, sólo lo necesario para definir el concepto de la manera lo más clara posible, y de paso, conectando dicha definición con otras. Por ejemplo, si buscas sistema se conectará con autopoiesis, estructura, observación/operación, etc.

 

Felipe Pérez-Solari: Recuerdo a un profesor del pregrado, el cual decía que los luhmannianos eran tipos raros, que desarrollaban una teoría oscura y que necesitaban un diccionario (GLU) para que se les entendiera.

Giancarlo Corsi: ¡Claro! Lo que buscamos ahí fue reducir la expresión de nosotros los autores al mínimo. No hacer un libro, sino que una guía de conceptos para aclararlos y relacionarlos. La prestación de nosotros tres fue reducir todo. Luhmann hizo la introducción al libro donde señala lo mismo (Corsi, Esposito, Baraldi 1996:11-13).

Felipe Pérez-Solari: Profesor Giancarlo, comenzando con preguntas más temáticas. Usted ha escrito dos textos sobre la distinción medio/forma, donde aborda sus fundamentos y consecuencias (Corsi 2011:109-125, 2012:81-105). Dicha distinción tendría la abstracción suficiente para preguntarse, por ejemplo, sobre la relación entre el aire (médium) y los sonidos (forma), la luz y lo iluminado, etc. Quisiera preguntarle bajo qué criterios observa los límites y potenciales sociológicos de esta distinción.

Giancarlo Corsi: Para mí es una distinción extremadamente interesante, aunque difícil de manejar. Esto por dos razones. Primero, es difícil porque pareciera una distinción pre-teoría de sistemas; es un poco más primitiva. Se coloca antes de la definición misma de sistema. Parece más general, lo que, en este caso, significa un potencial más grande. Pero, en principio, sólo un potencial como diría Husserl. Después puede no ser nada, como el horizonte o el aire. Ahora hay que hacer algo con eso, no puede quedar sólo en potencial. El problema es que no sólo hay una aplicación posible de situar en la televisión, sino también en los medios de comunicación actuales. Estos han logrado utilizar la idea de medios de comunicación de casi todas las maneras posibles. Aquí identifico una situación interesante, pero al mismo tiempo confusa.

matrix-lines-fractal-hd-hd-space-wallpapers-457840888En Alemania me dijeron que era una pretensión muy fuerte de mi parte, pues para mí mismo es una distinción muy difícil de trabajar en todos sus alcances. La teoría, en primer lugar, habla de medio de comunicación. El punto es cuando se hace referencia a la imprenta, al lenguaje o a los medios de comunicación de masas. Parsons también utilizó sus medios simbólicos de intercambio (el poder, dinero, influencia, etc.)[iii]. La pregunta es: ¿qué hay de común en todas esas definiciones? Podría ser sólo casualidad. A mi gusto, son todos medios, pero el problema es en qué sentido son medios. En Luhmann no se encuentra una teoría general sobre esto, uno porque no tenía tiempo para todo, y dos, porque murió relativamente joven. En mi opinión, en vez de observar lo común entre todos los medios de comunicación, creo que se podría trabajar mejor con la idea de acoplamientos firmes y acoplamientos laxos. La pregunta sería: ¿cuáles son los elementos que se acoplan en el caso del lenguaje, los medios de comunicación, como también el poder, el amor, etc.? Eso es claramente muy complicado. Obviamente, aquí me refiero a los elementos producidos y creados por la comunicación misma. En el caso del lenguaje es relativamente fácil (está todo el trabajo en relación a las palabras que han llevado a cabo los lingüistas, etc.), ya en los casos de los medios de difusión es un poco más difícil y en los medios de comunicación simbólicamente generalizados es extremadamente difícil. Pero por ejemplo en la ciencia se puede decir algo muy simple. Lo que se puede hacer es una combinación de conceptos, es decir, cómo los ‘objetos’ del exterior son referidos como conceptos. Por ejemplo, si voy a hablar de comunicación como ‘objeto’ (en tanto fenómeno científico), voy a intentar conectar el concepto de comunicación con otros conceptos o inventar otros en pos del mismo objetivo. De hecho, las teorías son eso, combinaciones contingentes y plausibles de conceptos. Lo cual siempre trae problemas cuando la siguiente generación de científicos quiere hacer una nueva recombinación de los conceptos. Si es que se logra hacer (¡). Baste con recordar la primera generación de físicos que trabajaban mecánica cuántica o al mismo Einstein que no ganó el nobel por la teoría general de la relatividad. Este caso es particularmente interesante, pues muy pocos entendían a qué apuntaba. Creo que es una empresa que necesita una buena cantidad de tiempo, pero que puede tener rendimientos interesantes.

Felipe Pérez-Solari: Otro tema que Ud. ha trabajado Profesor refiere a la reforma. Específicamente a la reforma en el sistema educativo (Corsi 2002). Mi pregunta es cómo Ud. observa el concepto de reforma, en términos generales, y cuáles serían sus particularidades en el sistema de la educación.

Giancarlo Corsi: El primero que va a dar cuenta de este problema de manera clara es Nils Brunsson en un libro de 1993 (junto a Johan Olsen) llamado The Reforming Organization. En ese libro no hay una definición teórica del problema, pero señala que, desde la invención de la idea moderna de reforma, no hay organización del mundo que no quiera reformarse. Allí es cuando nace la frase “reform is routine”. La reforma, efectivamente, se logra hacer una rutina. Si entrevistas a una organización, digamos prensa, la respuesta no es sólo “producimos tal cosa”, sino la historia de lo que hicieron y los cambios que quisieran hacer en el futuro. Siempre se trata de los cambios a lo largo del tiempo. Cuando yo trabajaba este tema muchos años atrás, preguntaba “quiénes son” y me respondían lo que no son más y lo que les gustaría ser en el futuro. Allí uno puede identificar una autodescripción fuertemente temporal. Hay un dicho muy antiguo, de la Reforma Protestante, que ejemplifica precisamente esta práctica: Ecclesia reformata semper reformanda” [la iglesia reformada siempre estará reformándose]. En términos generales me parece que el problema es que la reforma es una manera en que las organizaciones toman sus estructuras y las vuelven contingentes. Buscan producir una dinámica de inseguridad permanente, más allá de todo lo que efectivamente va a realizarse. Hay una paradoja interesante, en muchos casos o en casi todos los casos: es prácticamente imposible demostrar si la reforma tiene éxito o no. Si bien se pueden observar cambios en relación a lo ocurrido previamente a la reforma, es muy difícil que los propios reformadores puedan decir “esto fue a causa de dicha reforma”. Escuché aquello de algunos pedagogos de la reforma educativa más grande que se realizó en Europa en los 60’s y 70’s: la reforma a la escuela alemana. Por ejemplo, uno de los objetivos era lograr la paridad de género en el ingreso a las universidades, pues la mayoría de los estudiantes eran hombres. Tiempo después uno de los reformadores escribió un artículo en el Zeitschrift für Pädagogik, la revista de pedagogía más importante de Alemania, diciendo “veinte años después de la reforma, efectivamente, la cantidad de hombres y mujeres en las universidades es más o menos similar, pero, ¿se puede decir que eso es algo atribuible a la reforma?” Él mismo no contestó esta pregunta, diciendo que esto podría ser por otros factores. Imagínate, el reformador mismo (¡). Por ello, es difícil sostener que los cambios programados son los cambios efectivamente logrados. Esto es para decir que la idea de reforma no tiene mucho que ver con los objetivos de la reforma. Por supuesto, los objetivos habitualmente son calculados, programados, hechos de manera bellísima. No así la posibilidad de atribuir causalidades a las operaciones posteriores a la reforma. Citando a Karl Weick, no es del todo descabellado pensar o ver la reforma como una manera de re-escribir el pasado. Eso es lo que efectivamente se hace. Cuando se quiere reformar se dice: “el pasado no me gusta”. De esa manera, lo que se formó como interpretación del pasado (autodescripción de escuelas, universidades, pedagogos, etc.), va a ser poco reformulado a través de la idea de reforma, pero ganando un potencial para hacer otra cosa. Eso sólo se va a responder después. Pero para mí esa forma de reinterpretar el pasado y ver lo que pasa es un problema muy interesante. Reforma significa también crear una discrepancia, como la idea de arte, yo no soy yo y no me gusta lo anterior. En la organización es en relación al pasado, lo que acaba en reforma.

En el sistema educativo es un poco particular. Me llamaron mucho la atención los pedagogos,1960s-school-scene especialmente los alemanes. Ellos tienen un movimiento que se llama Reformpedägogik [pedagogía de la reforma]. La Universidad de Bielefeld, donde Luhmann trabajaba, era un ejemplo de Reformuniversität [universidad reformada]. En Italia un pedagogo publicó un artículo con esta frase: “la escuela es un instituto de reforma permanente”. Con ella, ya desde el punto de vista lógico, hay algunos problemas. La pregunta es: ¿por qué esta idea tiene tanta fuerza? En la política esto es muy cotidiano y es un lugar común. Recordemos el PRI mexicano o como Mao hablaba de tradición revolucionaria. Se puede observar una extraña mezcla de continuidad y ruptura al mismo tiempo. Para los pedagogos, en general, todo lo que es organización sería, por una parte, necesario, y por otra, una especie de presión, de problema. A diferencia de otros sistemas, un pedagogo nunca podría identificar una escuela sólo como una organización. Ellos dicen “claro, la escuela necesita de organización, pero también de otras cosas”. Creo que es una especie de constante autonegación para entender lo que se está haciendo. Esto último es tremendamente interesante.

Felipe Pérez-Solari: Para formular mi siguiente pregunta debo referirme a su texto The Dark Side of a Career (Corsi 1999:171-179). En él, usted señala que la idea moderna de carrera permite que ego sea observable por alter en el tiempo, construyendo así expectativas que constribuyen a la formación de una identidad individual. ¿Nos podría explicar las consecuencias de su idea?

Giancarlo Corsi: Este problema es, a mi gusto, clásico en la sociología. La manera en la cual la sociedad va a construir la individualidad; también es parecido a las organizaciones. Hoy, al observar la individualidad, es muy complicado orientarse sólo por los orígenes sociales, pues esto acarrea problemas jurídicos, además de morales. Una alternativa es tomar a los niños a la misma edad, pero tratarlos de idéntica manera, aunque todos sean distintos. Para la educación son todos iguales, exactamente porque son diferentes, es decir, la educación presupone que todos son educables. Así, esta idea opera hasta que el individuo pueda salir de la universidad. Todo esto puede tardar incluso treinta años. La carrera, en este sentido, adopta una forma moderna pues permite construir expectativas. Si usted estudió derecho, ingeniería, sociología u otra cosa, tiene ciertas aptitudes técnicas, pero deja abierto lo que finalmente se podría hacer. Por otro lado, permite des-sincronizar a los individuos. La primera formulación de esta idea se encuentra en el famoso ensayo de Talcott Parsons: Full Citizenship for the Negro American? (1965). El sociólogo estadounidense señala en este texto que una de las diferencias entre los guetos y las ciudades normales, es que en la ciudad normal las relaciones entre individuo y todo lo que la sociedad provee son laxas (loose). Esto porque si usted es un jurista, eso no me dice nada sobre a qué iglesia pertenece, tampoco sobre qué equipo de fútbol prefiere, cuál es su tendencia sexual o el tipo de comida que más le gusta. Esas referencias en las sociedades actuales son relativamente independientes y tienen un carácter laxo (loose coupled). Luhmann, posteriormente, cuando trabaje la idea de carrera se inspirará en esa idea parsoniana.

Felipe Pérez-Solari: Profesor Giancarlo, en mi siguiente pregunta quisiera apuntar a la reforma en el sistema educativo y la idea de carrera. Si se reforma el sistema educativo ¿de qué manera impactaría esto en la construcción de la carrera y sus expectativas asociadas?

Giancarlo Corsi:  En estos momentos hay una crisis económica impresionante y todos hablan del empleo, por ejemplo, en relación la cantidad de intelectuales que ya no tienen trabajo y no saben muy bien qué hacer con sus vidas. Eso es un problema. La reacción ha sido de especializar más los currículos de las escuelas universitarias, más profesionalización, pero otros dicen, que sería más inteligente generalizar los currículos para los egresados tengan mayor elasticidad. Todo esto lleva asociada una especie de moda que se sigue al tomar las decisiones. Las primeras fases de la carrera son fundamentales, pero en un sentido relativo, pues las escuelas sin formación no resultan en nada. Pero la formación no es absolutamente determinante. Me parece que el problema refiere al cómo construir perspectivas, pero no se puede saber si la economía podrá resolverlo. Hay un pequeño ejemplo, que puede ser una banalidad: la industria italiana ya no existe más, esto por supuesto viene de antes de la crisis. Eso es muy fuerte y un problema para todas las generaciones que saben sólo trabajar en las industrias. Pero Italia es un país que podría vivir de arte, cultura, turismo y esas cosas, pero vivir sólo de esto y abandonar la industria es considerado una vergüenza nacional. Lo que pasa en Nápoles es impresionante, pues de un tiempo a esta parte es posible identificar muchos templos y palacios que están sencillamente abandonados. Más que pensar en una industria, que en Italia no regresará nunca más, habría que identificar dónde se podría potenciar lo existente. Pero lo que se hace es lo contrario, pues los recursos van a las facultades tecnológicas. Por ejemplo, en Italia los jóvenes que pueden leer latín son poquísimos, lo mismo historiadores e historiadores del arte. Hace un tiempo, un ministro de Italia dijo en frente de una cámara de televisión “la cultura no se puede comer”.

 

Felipe Pérez-Solari: Los autos tampoco.

Gincarlo Corsi: Ni la inteligencia, sino el problema se podría remediar (¡) (risas).

Por un motivo clarísimo, cuando se habla de carrera se habla de estructura social. Cuando se discute de carrera no se dice “la carrera se construye por sí misma; yo voy a hacer esto, aquello y listo”. Siempre es una combinación entre lo que el individuo desea (expectativa) y lo reconstruido como carrera por las organizaciones. En otras palabras, no es lo mismo la carrera en la que se forman los individuos y las necesidades de dicha carrera que generan las organizaciones.

Lo que puede pasar con el individuo es un problema de la sociedad, porque esto no se puede prever, y claro, con toda esa inestabilidad y desorden con las perspectivas individuales, no hay que maravillarse si se ponen un poco inquietos o nerviosos. Pero a los individuos no se los ve completamente en la comunicación. Se ve lo que dicen y cuándo lo dicen. Pero elegir irse de eremita a la selva, ¿por qué no? Es algo que sucede. En Italia se está redescubriendo la vida de campesino, claro que con tecnología moderna. Se venden los productos por internet, se está conectando con todo el mundo, etc. Si se quiere un cordero particular de un productor sardo, hasta hace treinta años atrás lo que uno se imaginaba era campesino pequeño y que ni hablaba italiano. Hoy es un joven interesante, formado, que te va a enviar el cordero en dos días. Entonces, aquí se entromete la tecnología y esto antes simplemente no existía.

 

Felipe Pérez-Solari: Pasando a otro tema, en el análisis sociológico de los derechos fundamentales, usted ha desarrollado la idea de que este tipo de derechos se presentarían como horizonte, siendo muy cercanos a la idea de símbolo, por ejemplo en Valores y derechos fundamentales en perspectiva sociológica (2001)[iv]. En un contexto de diferenciación funcional, ¿podría identificarse la transformación de estos derechos en estructuras como problema relevante de investigar?

83-8374-4qhj300zGiancarlo Corsi: Los derechos fundamentales modernos tienen dos particularidades. La primera, es que a diferencia de los derechos tradicionales premodernos no pueden ser completamente explicitados en una constitución. El problema reside en sostener que “todos son libres e iguales”, si hacemos referencia a los valores más clásicos, pero siendo complicado escribir quién libre de qué o quién igual a quién en qué. Por el contrario, eso puede encontrarse en las viejas constituciones. Hablemos de Freeholder o Free born englishman (terratenientes, propietarios de tierras), uno de los derechos fundamentales es ser juzgado por los pares. Inevitablemente, era un contexto de radical desigualdad. Ahora, todo lo que signifique efectivamente igualdad se deja al derecho ordinario, por ejemplo, la discriminación de género, homosexual, porque esos son problemas que pueden ser relevantes en un momento y no en otro. Por ejemplo, no discriminar a alguien por su orientación sexual es algo muy reciente. El problema es viejo, pero la solución se ha encontrado allí. Sería extraño colocar un principio de este tipo en la constitución (pero no imposible…); lo que se utiliza es la igualdad apuntando, por ejemplo, a una deslegitimación de una idea de raza. Esto porque se refiere a problemas muy antiguos y clásicos como ese. La religión es otro ejemplo. Por eso las ideas son muy generales. Luhmann al hablar de constitución sostiene que la igualdad es una especificidad semántica vacía. Esto no es una crítica, sino que sostiene que el tema de la discriminación se resuelve por procedimientos administrativos. Un ejemplo. Cuando se abre un concurso a una cátedra en la universidad y gana un(a) profesor(a). Eso es discriminación hacia los otros, pero transformada en algo distinto mediante procedimientos y criterios administrativos. Me parece que ese es uno de los puntos más interesantes.

Después, hay derechos o formulaciones de derechos: dignidad humana y otros. Son derechos que son difícilmente codificados, pero cuando hay una violación de ellos es fácil observar la colère publique, en el sentido de Durkheim ([1893] 1987), y eso es suficiente para producir reacciones a través de la política, por una parte, y del derecho por otra. Los derechos fundamentales van a ser violados en todos los países del mundo, esa es una facticidad clara y difícil de no asumir.

Felipe Pérez-Solari: Para cerrar nuestra entrevista, me gustaría hacer uso del llamdo ping pong. Funciona así: yo le digo una palabra y usted responde con la primera idea que se le venga a la cabeza. Apelamos aquí al principio de presión por selectividad (risas).

Giancarlo Corsi: Oh por Dios…Está bien (¡) (risas).

 

Felipe Pérez-Solari: La primera es Habermas

Giancarlo Corsi: Habermas…. Habermas…eeeehhh (risas)…el problema del futuro…y ¿qué pasa después del consenso? …la famosa pregunta de Helmut Schelsky[v].

Felipe Pérez-Solari: Parsons…

Giancarlo Corsi: La más grande pretensión teórica y al mismo tiempo los más grandes problemas teóricos…

Felipe Pérez-Solari: Gramsci…

Giancarlo Corsi: Gramsci…es una pregunta sentimental (risas).

Sancionó la finalidad de los intelectuales orgánicos…y por eso mismo después terminó en prisión.

Felipe Pérez-Solari: Medio/forma….

Giancarlo Corsi: Fantasía….

Felipe Pérez-Solari: Sistema/entorno

Giancarlo Corsi: Sistema/entorno… mover el conflicto.

Felipe Pérez-Solari: Desdiferenciación

Giancarlo Corsi: Dos veces mejor….

Felipe Pérez-Solari: Frankfurt…

Giancarlo Corsi: Fortaleza violada (risas)

Felipe Pérez-Solari: Exclusión…

Giancarlo Corsi: Lo que se ve…y lo peor es que si se ve no se hacen mayores diferencias…

Felipe Pérez-Solari: Autopoiesis…

Giancarlo Corsi: Autopoiesis…

Felipe Pérez-Solari: Ironía…

Giancarlo Corsi: Luhmann…

Felipe Pérez-Solari: De Giorgi/Esposito

Giancarlo Corsi: Hablamos de colegas, amigos, desde no sé cuántos años…Algo personal: son de las pocas personas a las cuales yo soy más deudor que aportador…

 

Felipe Pérez-Solari: Kant/Nietzsche…

Giancarlo Corsi: Son dos extremos (risas)…como dos extraterrestres…Kant podía ver las estrellas sobre su cabeza… Nietzsche estaba loco (¡) ….

Felipe Pérez-Solari: Modernidad

Giancarlo Corsi: La presunción de ser modernos…una autodescripción como presunción.

 

Felipe Pérez-Solari: Luhmann…

Giancarlo Corsi: No sé…no sé qué decir. Para mí fue descubrir lo improbable…llegué a un libro de él y nunca pensé que se trataría de eso. Por otro lado, es la persona más importante de mi carrera.

Felipe Pérez-Solari: Corsi

Giancarlo Corsi: (risas)… ahí sí que no sé qué responder (se encoje de hombros y ríe).

Felipe Pérez-Solari: Profesor Giancarlo, a nombre del Equipo de Sistemas Sociales, le doy un millón de gracias por la entrevista.

Giancarlo Corsi: Muchas gracias a ustedes (¡).

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[i] Aprovechamos de recomendar el último trabajo del Prof. Corsi junto a Claudio Baraldi sobre la materia titulado: Niklas Luhmann: Education as a Social System (2017)

[ii] Die Welt es uno de los diarios de cirulación diaria más importantes de Alemania; por su parte, Surkhamp es una de las editoriales más grandes e importantes de toda Europa.

[iii] Ver más en Parsons (1963a, 1963b, 1968)

[iv] Para una actualización de estas problemáticas, recomendamos el reciente trabajo del Prof. Corsi junto a Alberto Febbrajo, Sociology of Constitutions: A Paradoxical Perspective (2016)

[v] Después de escuchar su exposición sobre el rol del consenso en la comunicación, Helmut Schelsky preguntó a Jürgen Habermas qué sucedía una vez que dicho consenso era alcanzado (¿qué sucedería después del consenso?). Luhmann realiza un exhaustivo análisis del problema en Sistemas Sociales (1998:168).

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